LA EXPERIENCIA PERINATAL

El desarrollo embrionario es la etapa más tierna, sensible e influenciable de nuestro crecimiento. Durante este periodo se desarrollan rápidamente todos los órganos y sistemas corporales.
En este proceso las experiencias quedan grabadas en los tejidos que en esos momentos se están desarrollando.
Pueden existir eventos o complicaciones en el proceso de nacimiento que den dar lugar a patrones postraumáticos relacionados con ellos. La utilización del fórceps, la anestesia epidural, la cesárea, vueltas de cordón, el sufrimiento fetal o el atascamiento en alguna de las fases, la falta de vinculo, el bebé no deseado o el planteamiento de aborto durante el embarazo, etc. Complicaciones que pueden derivar en determinados desordenes físicos o psicológicos): Fobias (miedos en general, claustrofobia, agorafobia;...) Depresión, ansiedad, adicciones, desordenes de la personalidad (agresividad, sadomasoquismo, etc., ...) Síntomas de estrés postraumático, patrones de tensión en el sistema craneosacral y en el cuerpo en su totalidad.

El nacimiento, aunque no venga acompañado de inconvenientes que puedan ser traumáticos, es una intensa experiencia de transito, es un proceso de cambio en una etapa formativa de extrema vulnerabilidad que sin duda dejará huella, una memoria que determinará el ulterior proceso de desarrollo.
Los patrones de tensión física o emocional que se viven en ese proceso pueden derivar en un sistema de creencias limitante con respecto a uno mismo y al mundo que nos rodea. Es la manera en que el cortex traduce esas sensaciones: Soy incapaz de salir de esto solo (quizá ha tenido que nacer asistido) Por más que me esfuerce no salgo o ¡de esta no salgo!. La cabeza me va a estallar, no le encuentro salida o no encuentro la salida.
Manifiestos existenciales, creencias esenciales que tenemos respecto a nosotros mismos y al mundo: "La vida es una lucha", "Nadie me quiere", "El mundo está lleno de peligros", Las diferentes presiones que hemos vivido dentro del útero (que por diversos motivos no hemos liberado), las podemos incorporar como patrones de tensión que ejercemos sobre nosotros mismos (¿estamos viviendo esa matriz perinatal?). Lo mismo ocurre con el pánico la ansiedad o la angustia sufrida durante el proceso del nacimiento.

Todos los estadios del desarrollo están relacionados y conectados. Los superiores no niegan sino que incluyen a los inferiores. Todos los procesos, de uno u otro nivel conviven y están ocurriendo al mismo tiempo.
¿Con que matriz resonamos en cada momento? ¿en que momento me siento ahora?
Seguramente resonamos con el proceso más intensamente cuando atravesamos determinadas situaciones de cambio, sobre todo cuando no sabemos lo que hay detrás, o nos exponemos a algún tipo de reto activo en el que es necesario un empuje, un esfuerzo por nuestra parte. Cuando estamos muy agobiados en la situación actual y algo se tiene que movilizar para acceder a una nueva situación, a un nuevo estado de las cosas.
Se puede resonar con una matriz o activarla en un nivel individual o colectivamente.

Hay numerosas expresiones en el lenguaje cotidiano que pueden ser relacionadas con el relato perinatal.
Los diferentes niveles de experiencia se expresan al mismo tiempo mediante las distintas capas del lenguaje:
"Me siento en un callejón sin salida", "Entre la espada y la pared", "Parece que no avanzo".
La playa o el sonido de agua, mecerse, hace resonar con la estancia intrauterina, alivio, relajación, ...
Me siento presionado (quizá la presión del útero se ha convertido en mi propia coraza, mi propia tensión contenida y la siento como si viniera desde afuera). Empujado... rechazado... hacer o decir las cosas sin pensar (arrojado, impulsivo), el sentimiento de rechazo, miedo al abandono, a que los demás me dejen.
La rabia o resentimiento por haber sufrido daño (injusticia), la desconfianza.
Todo lo que tiene que ver con lo que viene impuesto desde afuera. Las situaciónes asfixiantes (resonar con esa situación de ahogo), las cavernas, la oscuridad, ascensores, el agua, son todo elementos con los que se puede simbolizar la experiencia perinatal.